Hemos hablado mucho sobre vuestra relación, si es que se puede llamar así. Me he puesto en tu piel infinitas noches y lo veía de otra manera, no comprendía por qué alargabas tu sufrimiento. Se me van acabando los argumentos, las palabras para convencerte, para que entiendas que te mereces mucho más, toda mujer merece que la quieran (¡!), pero sobre todo que se lo demuestren con actos, no con palabras (y en tu caso ni tienes esto).
Tranquila :), cuando llegue el día que se me agoten las ideas para que abras los ojos…me inventaré otras nuevas, otros argumentos que te hagan ver las cosas tan claras como yo las veo.
Pero hay algo que te impide entenderme, una piedra en tu camino con la que no paras de tropezar, ¡que no te deja avanzar! tendrás que armarte de valor y darle una patada a esa piedra, alejarla de ti; pero date prisa, hazlo pronto porque lo peor de todo es que el tiempo pasa, y te estás perdiendo muchas cosas por seguir empeñada en un imposible, porque sabes que en el fondo no hay nada que hacer con él.
Esa piedra es un miedo muy fuerte, uno de los sentimientos más fríos que hay, pero ese miedo lo conozco, (incluso tú me lo has reconocido) lo he tenido en mi cabeza alguna vez, y no te culpo. El miedo de sentirte sola, la maldita soledad que sabes que sentirás si le apartas por fin de tu vida. Ojalá yo en su momento hubiera tenido cerca a alguien que me dijera lo que yo te estoy escribiendo por experiencia: que detrás de ese sentimiento de soledad que me dejó paralizado, venía detrás otro dispuesto a darme un empujoncito para que siguiera adelante, a regalarme lo que hacía tiempo que había perdido sin darme cuenta, la libertad. Así que no tengas miedo y da ese paso porque sola no estarás.
Ningún HOMBRE muestra indiferencia con el sufrimiento de una mujer, imagínate si además esa mujer que está sufriendo ¡la quieres! te volcarías con ella. Pero no es su caso, porque después de todo lo mal que lo has pasado sigue igual contigo, en tus peores momentos no ha estado a tu lado como debería de haberlo hecho y eso dice poco de él como hombre, porque te aseguro que es muy duro, que hay que tener co***** para no acomodarse en una relación “fácil” y cortar de raíz antes de que puedas hacerle daño a esa persona.
Todos merecemos ser felices y tener algún día al lado a alguien que nos quiera (de verdad), y el primer paso para conseguirlo es olvidar tus miedos, valorarte más como mujer y tomar la decisión que algún día seguro que me agradecerás.
Sabes que puedes contar conmigo. Fuerza, ánimo y un abrazo :)
Eagler
"Amiga mía, ojala algún día (…) entiendas que lo que nunca quise fue contar tu historia
porque pudiera resultar conmovedora.
Pero, perdona, amiga mía, (…) esta es mi manera de decir las cosas,
no es que sea mi trabajo, es que es mi idioma.
Amiga mía, princesa de un cuento infinito,
amiga mía, tan sólo pretendo que cuentes conmigo (…)
que toda esta historia me importa
porque eres mi amiga."